Con referencias claras a clásicos del género, estrena Babygirl. Thriller erótico protagonizado por Nicole Kidman, Antonio Banderas y Harris Dickinson. Dirigida y guionada por Halina Reijn.
Romy (Kidman) es la CEO de una compañía importante. Al llegar un grupo nuevo de internos ella se interesará por uno es especial: Samuel (Dickinson). Ambos tendrán una relación extramatrimonial a escondidas del marido de Romy, Jacob (Banderas).

Lo primero a destacar es la falta de subtexto moral constante que suele aparecer en este tipo de películas. Obviamente, hay un comentario social, las mujeres de poder que no son las líderes buenas y carismáticas que queremos sino que también tienen sus conflictos éticos, contradicciones, etc. La ausencia de bajada de línea nos permite disfrutar más de la historia porque nos deja empatizar con la protagonista por momentos, y sentir rechazo por otros.
En segundo lugar, generalmente (por lo menos en mi experiencia como espectadora) no es un género en el que se pondere la visión femenina de las cosas. En este caso se nota la marca autoral de la guionista, tiene una fuerte mirada del mundo que indefectiblemente se va a reconocer como propia por las espectadoras.
Una sorpresa fue encontrar un humor tan justo. Es necesario para aliviar porque las escenas de sexo tienen un componente quizás incomodo por la temática de dominación/sumisión tan explícita y hasta un poco solemne. No es que haya remates por todas partes, solo diálogos construidos para romper la tensión acumulada.
Siguiendo con el guion, me parece que se captura muy bien la relación entre los personajes y sus particularidades. En el caso de Romy y Jacob se trata de un matrimonio bien construido que tiene sus dinámicas muy establecidas.
Una cosa que acompaña muy bien la acción es la elección de banda sonora. No me extrañaría que sean elecciones pensadas específicamente para el nicho al que apunta la película. De cualquier forma, funcionan y aportan a la estética.
Por último, ambos protagonistas se destacan muy bien en sus roles. Es claro como Kidman no deja su papel remilgado para conseguir pocos momentos en los que la vemos soltarse cuando la historia lo demanda. En el caso de Dickinson se trata de un rol que demanda de mucha ambigüedad y sincretismo, él está a la altura.
En conclusión, Babygirl no es una mala opción para los interesados en la temática. No creo que sea una gran idea si son (en cualquier aspecto) conservadores.
7/10