Revelar es el más reciente documental de Fermín Rivera, una obra que nos invita a sumergirnos en la lucha por la identidad de los nietos apropiados durante la última dictadura militar en nuestro país. Rivera, quien ya había trabajado la temática —se puede ver el corto “El olvido” en Historias breves, con una adaptación de Teatro x la Identidad—, aborda en este caso la memoria histórica desde el relato íntimo.
El filme se destaca por trabajar el concepto de indicios —pero lejos de la lógica del policial, más bien de la sensibilidad del arte—: señales sutiles que, aunque inicialmente ignoradas, resultaron cruciales para que los protagonistas comenzaran a cuestionar sus orígenes. Así, Rivera recupera historias como la de Claudia Poblete, quien jugaba de niña con una silla de escritorio a trasladarse en silla de ruedas, sin saber que su padre biológico utilizaba una.

Con un trabajo de investigación que abrevó en la psicogenealogía, el documental enhebra estos testimonios con varios recursos inteligentemente planteados, que suman capas de sentido y emoción al relato: rompecabezas, fotos (incluidos cianotipos), fílmico en 16mm y objetos que construyen el imaginario. Estos recursos, aparentemente estéticos y que no harían a la trama, subrayan la manera en que la identidad se manifiesta de forma inconsciente, esperando ser revelada.
Asimismo, la inclusión del texto de Angélica Urondo Raboy, leído a lo largo del documental, rompe con la estructura tradicional de pregunta-respuesta, aportando un tono lírico que enriquece la narrativa, conectando las vivencias personales con un discurso más amplio sobre la identidad y la poesía de la memoria —en tanto opaca, densa, poblada de sentidos flotantes—. De este modo, el documental logra emulsionar lo íntimo y lo colectivo.
Pone de manifiesto la búsqueda de identidad como un proceso profundamente humano y universal, conectado a un deseo más allá de la conciencia y a múltiples potencialidades que están ahí, manifestándose a la espera de alguien que las lea. Como si en el gusto de Victoria Donda Pérez de mezclar alimentos inconciliables —como hacía su madre— estuviera latente la memoria colectiva y la familiar.
Revelar es un homenaje a la búsqueda amorosa de las abuelas, pero también una exploración de una sensibilidad-pensar distinta y una invitación a escuchar los gestos, los placeres y displaceres, la sensación frente a la fecha de cumpleaños, el reconocimiento o la incomodidad del nombre propio y más. Y tal vez en algún momento, desarrollando esa sensibilidad, podremos figurar la pintura hecha de retazos o indicios. Lo importante es la escucha.
8/10
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