Si hay un director que tiene un marcado estilo personal, ese es Pedro Almodóvar. No por nada cualquier proyecto suyo se espera con altas expectativas. Más aún si salía de su zona de confort, y se animaba a filmar un largometraje en Estados Unidos, con elenco no español. Veamos que salió de La habitación de al lado.
Esta vez Almodóvar adapta una novela, donde se nos cuenta que Martha, quien padece un cáncer terminal, le pide ayuda a su amiga Ingrid para que la acompañe en sus últimos momentos de vida hasta que decide tomarla por mano propia. Así veremos varias conversaciones sobre la vida, la muerte y el saber sanar el pasado a tiempo.

Tenía muchas expectativas con respecto a esta película, no solo porque la dirigía Almodóvar, sino porque la protagonizan dos bestias actorales como Tilda Swinton y Julianne Moore; quienes, desde ya, les digo que son por lejos lo mejor de La habitación de al lado. No solo por lucirse en las escenas emotivas, sino por saber vendernos a estos dos personajes, que a las pocas interacciones que tienen, les creemos que son amigas desde hace años. Gran papel por parte de ambas, y no sería raro ver que se lleven nominaciones en la temporada de premios.
Pero acá vienen las cosas que le restan puntos al resultado final. Y lo primero a marcar es que la película se termina haciendo bastante larga, pese a durar apenas una hora y cuarenta minutos. Un claro ejemplo es ver como la trama principal se cierra, y sale algo más que estirar el metraje. No se si esto viene de la novela o fue invento de Almodóvar, pero si ya estaba en el libro, se podría haber quitado y ya.
Así como también se podrían quitar a todos los personajes secundarios que no sean Julliane Moore y Tilda Swinton. Ninguno aporta nada trascendental, y aquellos que participan en flashback, no son meras anécdotas que se podrían haber transmitido de forma oral en lugar de ocupar escenas que, de nuevo, alargan el resultado final.
Al parecer esta va a ser la última experiencia de Pedo Almodóvar filmando fuera de su país natal. De ser así, se siente que el director logra mantener su estilo personal en proyectos que no necesariamente tienen que ser full españoles; pero tampoco nos quejamos de que vuelva donde más cómodo se sienta.
7/10