Las series argentinas están pasando un buen momento desde hace tiempo. Siendo solicitadas por casi todas las empresas de streaming, podríamos decir que tenemos al menos un buen estreno interesante por mes. Hoy toca hablar de la nueva creación de Gastón y Andrés Duprat y Mariano Cohn y que se puede encontrar en Star+, Bellas Artes.
Esta vez se nos presenta a Antonio Dumas, un prestigioso y amargado historiador de arte que, sin demasiado esfuerzo, logra quedarse con la dirección del Museo de Arte de Madrid. Y ahí empezaran los problemas, porque deberá lidiar con la Ministra de Cultura, y las nuevas tendencias artísticas, algunas de ellas siendo consideradas una verdadera estupidez.

Protagonizada por Oscar Martínez, esta serie se mete de lleno con el mundo del arte. Y no solo lo decimos por la eterna discusión de ¿Qué es el arte? ¿Algo que a ojos de algunos es una huevada, o un cuadro perfectamente pintado? Sino con todo lo que está a la vuelta de esto, es decir, las tendencias que nunca se sabe quiénes las inventan, y, sobre todo, la burocracia que rodea (por desgracia) casi todos los ámbitos de la vida.
Y también por desgracia, Bellas Artes parece centrarse más en este último punto. En como nuestro protagonista lidia con la Ministra, quien parece hacer todo más para quedar bien ante la mirada pública, que en verdad usar el museo para lo que es, exhibir obras de artes modernas o “antiguas”. Pero este no es el único punto flaco de la serie.
Como la mayoría sabe, Oscar Martínez es argentino, pero la serie pasa íntegramente en España. Sabemos que el actor lo pudo haber hecho, así que no se entiende el porqué de que se pase toda la serie hablando en un argento-español que suena horrible al oído. Peor aún es cuando vemos que los creadores también son del país de Messi. Podrían haber hecho su personaje 100% compatriota y no pasaba nada.
Pero volviendo a lo bueno, otro punto a destacar, es la duración de la serie. Bellas Artes dura apenas seis episodios de media hora. Quien les habla la vio en apenas dos días; así que no solo es corta de ver, sino que es bastante adictiva. Y estoy seguro que va a estar como mínimo nominada a la próxima temporada de premios iberoamericanos.
Bellas Artes es una serie correcta, pero poco más. Pudiendo haber sido mucho mejor viendo quienes estaban detrás y delante de las cámaras, solo queda por decir que le den una oportunidad de todas formas; al menos, en la propuesta argumental, sale de lo convencional.
7/10