Springsteen: Música de ninguna parte es una película biográfica sobre el músico estadounidense Bruce Springsteen. Es dirigida por Scott Cooper, protagonizada por Jeremy Allen White, Jeremy Strong, Odessa Young, Paul Walter Hauser y Stephen Graham.
Springsteen: Música de ninguna parte se centra en un momento puntual de la vida del artista, en el año 1982 y el proceso creativo de su álbum “Nebraska”, los recuerdos de su infancia y la relación afectiva entre padre e hijo. Considero que es un acierto que la película tome ese momento bisagra en la vida de Bruce Springsteen, ya que la cinta se sostiene por su ritmo pausado e intimista. Puede que esto aleje a algunos espectadores que busquen un poco más de drama mundano porque acá el peso dramático es psicológico y como el arte, en este caso la música sirve como catarsis para sanar heridas abiertas. Esto logra sostenerse por el trabajo de dirección de tomas largas y rostros centralizados, por supuesto, hay que destacar el trabajo actoral. Jeremy Allen White sos tiene el protagónico con mucha potencia, pero también lo hacen quienes lo acompañan, resaltando a Jeremy Strong como su mánager y mejor amigo y, por supuesto, al ya veterano Stephen Graham como su padre. Ahora bien, Springsteen: Música de ninguna parte peca de tener poco clímax, durante casi toda la película vemos el mismo tono, ojo, se entiende que esto es parte de mostrar la depresión y angustia que vive nuestro protagonista, pero no deja de ser una película cuyo objetivo es entretener. Otro punto álgido, es su duración de casi dos horas que terminan sintiéndose pesadas por lo mencionado anteriormente. De todas formas, en el balance, los puntos positivos son superiores y finaliza con un mensaje sobre la salud mental que se agradece.
En fin, Springsteen: Música de ninguna parte, es un buen drama biográfico que atrae no solamente a los fanáticos del artista sino también a quienes desconocen su obra ya que lo que cuenta no es un fan service como otras películas sobre músicos. Así que si te gustan los dramas que no abogan a los golpes bajos, es una buena opción para ir al cine.
7/10