Un pastel para dos es una película de Irán, escrita y dirigida por la dupla de Maryam Moghaddam y Behtash Sanaeeha, que ganó el premio FIPRESCI en la edición 2024 del Festival de Berlín, entre muchos otros. Está protagonizada únicamente por Lili Farhadpour y Esmael Mehrabi, dos actores de larga trayectoria en su país. Y cuenta la historia de una mujer viuda que invita a su casa a un taxista, con el que pasa una noche inolvidable.
En primer lugar, es necesario destacar la puesta en escena austera propia del cine iraní, resolviendo con efectividad el problema que tuvieron sus directores al tener que filmarla en secreto. Ya que carece de una banda sonora extradiegética, así como también de efectos visuales y de sonido. Y donde abundan los planos generales simétricos de larga duración, que convierten a la cámara en testigo de los diversos acontecimientos que registra.
Un párrafo aparte merecen las actuaciones, en los que se destaca Maryam Moghaddam, que genera una empatía genuina con los espectadores, al mostrar en un extenso primer acto su lucha contra la soledad con una serie de situaciones humorísticas. Para desarrollar luego una relación que funciona gracias a la química que entabla con Behtash Sanaeeha, que arranca con timidez, pero con el correr de las escenas van tomando confianza, lo que los lleva a profundizar su vínculo disfrutando de la compañía mutua.
En conclusión, Un pastel para dos es una película intimista con una puesta en escena austera sobre un romance entre dos adultos mayores. Y lo que en occidente puede verse como una comedia romántica del estilo de «Elsa & Fred», en su país de origen generó escándalo tanto por sus cuestionamientos explícitos a la Policía de la Moral del Gobierno de Irán, como al incumplimiento de sus leyes. Mostrando que el cine puede convertirse en una herramienta efectiva de protesta social, sin dejar de lado el entretenimiento.
7/10