Argentina y de ciencia ficción, llega a las salas Biónica. Dirigida por Sebastián Perillo; protagonizada por Fabián Arenillas, Julias Martínez Rubio, Luciana Grasso y Santiago Pedrero.
Tomando una decisión que cambiará su vida para siempre, una mujer cuadripléjica paga por un tratamiento que promete darle autonomía corporal y adquirir habilidades físicas a su gusto.

Una de las primeras cosas a destacar es la estética bien curada. En la ciencia ficción suele ocurrir que las decisiones narrativas son difíciles de sostener si no se tienen los medios necesarios para llevarlas a cabo. La ilusión cae si vemos los hilos de los supuestos equipos médicos avanzados, por ejemplo. No es el caso, ya que todas las locaciones y objetos están pensados al detalle. En términos visuales, no hay nada que reprocharle.
En la performance de la protagonista se ve un trabajo preciso y astuto al llevar su rol adelante. Martínez Rubio abarca el arco narrativo de su personaje con las dificultades que conlleva físicamente.
Pasando a las falencias, en el área del guion nos encontramos con algunos baches. Entiendo que la costumbre del género es usar un lenguaje neutro, no tan cargado de modismos. Algo que en esta oportunidad va en detrimento del contenido, que suena dicotómicamente ajeno y propio al tener actores y actrices rioplatenses hablando de una forma que les resulta ajena.
Continuando con el punto anterior, los diálogos por momentos parecen poco pulidos. Por un lado, hay una escasa reposición de los conceptos que se proponen. Por el otro, hay escenas en las que los personajes supuestamente dialogan entre ellos, pero no se escuchan; monologan cada uno por su cuenta. Es una gran historia, a la que le falta solo ese refuerzo.
En conclusión, Biónica es una película que imprime en la retina del espectador un mundo Sci-fi interesante.
6/10