Las propuestas sobre películas de terror suelen variar entre la originalidad y la copia. Hoy nos compete hablar de Rob1n, el poseído, y déjenme decirles que estamos ante el segundo caso. La cinta es dirigida por Lawrence Fowler y protagonizada por Simon Davies, Ethan Taylor, Leona Clarke, Michaela Longden, Victor Mellors, Mollie Hindle. Rob1n, el poseído, cuenta la historia de un experto en tecnología que, tras la trágica pérdida de su hijo de 11 años, vuelca su dolor en la creación de Rob1n, un muñeco robótico totalmente funcional. Pero pronto, una serie de eventos escalofriantes revela una verdad inquietante: Rob1n está dispuesto a hacer lo que sea para tener a su creador solo para él.
Como dije al principio de esta reseña Rob1n, el poseído, es una copia de una copia de otra copia. Vemos referencias a Halloween, a Chucky y a M3gan, por dar algunos ejemplos. Esto, en principio no es malo, el tema es como se ejecuta esa “copia” y el principal problema de Rob1n, el poseído, es que no sabe llevar su propia historia sin anclarse en un solo conflicto se cierne sobre varios y ya al poco tiempo de metraje nos vemos confundidos de qué estamos viendo. Personalmente suelen gustarme las películas cutres, siempre y cuando sean conscientes de su presupuesto y tengan algo que contar o cuando directamente abrazan lo bizarro. Lamentablemente este no es el caso y esto saca al espectador del pacto de verosímil que deben tener las narraciones. Las actuaciones también se sienten flojas y el apartado sonoro es muy genérico. Otro problema con Rob1n, el poseído, es que el diseño del niño/muñeco/robot es casi idéntico al de la película The Boy tanto que casi parece un reciclado.
En fin, Rob1n, el poseído, no es una buena película de terror (y eso que soy muy permisivo con el género) así que tal vez prefieran gastar el dinero de la entrada al cine en alguna otra propuesta.
3/10