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DramaEstreno de la semana

Estreno de la semana: Aquí

El director Robert Zemeckis, a quien recordaremos por Volver al Futuro (Back to the Future, 1985), ¿Quién engaló a Roger Rabbit? (1988) y Forrest Gump (1994), continúa con Aquí (Here) la exploración de los límites técnicos y narrativos del cine. En este caso, se le anima a la adaptación de la innovadora novela gráfica de Richard McGuire, que retrata la historia de un espacio en el terreno a lo largo del tiempo.

En este sentido, esta parcela es escenario y personaje a la vez: usando un plano fijo, los chiches están puestos en los efectos —CGI de excelente calidad incluido—, las transiciones que van y vienen de una década o aún de un centenio a otro y la incorporación de elementos necesarios para evocar un fuera de plano que no quede opacado por el recorte tan pequeño. ¿A qué me refiero?

Por ejemplo, se muestran algunos fragmentos de la vida de un pariente de Franklin —y con ellos de los devenires de él y del país— en los breves momentos en que pasa en carro por la parcela. Así, guion y diálogos son también claves para la construcción de este lugar que no tiene pasiones y conflictos como nos enseñan que deberían tener los personajes, pero no obstante, cambia y respira ciclos largos que para los humanos son toda la vida.

En algún momento en 1900 se contruye una casa, dentro de cuya sala de estar quedará nuestro punto de vista, que aún podrá ver algo del afuera a través de la ventana. Vivirán en esta casa varias parejas que tendrán o no tendrán hijos, que habitarán períodos más cortos o más largos y que enfrentarán distintas tristezas y alegrías, mientras los flashbacks, forwards y elipsis nos demostrarán que en definitiva todo es pasajero.

A la pareja de los Young, con más tiempo frente a cámara —representada por Tom Hanks y Robin Wright, dupla entrañable de Forrest Gump—, la conocemos desde la presentación a los padres, con un trabajo de rejuvenecimiento que no se ve raro ni mal logrado (aunque una no pueda evitar pensar que ese efecto es creado y que el futuro ya llegó hace rato). Por el contrario, el envejecimiento de Paul Bettany si está un poco complicado.

Pero nada imperdonable. En suma, una peli muy interesante: la apuesta audaz de fijar la cámara para mostrar el movimiento del tiempo —imperceptible en la cotidianidad—, la naturaleza cíclica de la vida y que nuestros dramones personales sólo son un segundo insignificante en la vida de la Tierra (si me fui al chori me avisan). Me molestó un poco el familio-centrismo y la necesidad de darle mayor preeminencia a la historia de los Young (intuyo que para compensar a quienes se irán puteando del cine porque “no pasa nada”). A hacer la experiencia propia, que todavía no se acaba el mundo.

8/10

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