Las cinco mejores y cinco peores películas del año

Las mejores y peores películas del año según Santiago Gonzalez

Mejores

1) Baby driver (Edgar Wright): Toda una lección consciente sobre las herramientas del cine puestas para una película que bien podria considerársela como un musical.

2) La La Land (Damien Chazelle): Una dupla que recuerda a las mejores parejas del cine clásico, sumado a canciones imposibles de olvidar y la prueba de que Emma Stone es la mejor actriz de su generación.

3) It ( Andy Muschietti): El megaexito del año es una película de terror que gana mucho por sus personajes y por hacernos recordar esos días de verano cuando uno se la pasaba con sus amigos de antaño

4) Desearas al hombre de tu hermana (Diego Kaplan): A primera vista puede ser lo mas berreta y bizarro que pueden encontrar en cine nacional, hasta les puede dar vergüenza que hayan hecho algo así. Pero esa es la idea y no esta mal filmada, cada plano tiene un porque, hay una puesta en escena muy cuidada y sobre todo se anima a hacer cosas que a ningún director se le ocurriría. Ademas una película que no sabes como tratarla es digna de verse.

5) Get out (Jordan Peele): El otro gran éxito de terror del año, lo mejor de Get out es que dentro del cine de terror moderno es una historia diferente, con un conflicto realista que da paso a la comedia pero que esta llena de ideas que dan miedo.

 

Peores

1) Song to song (Terrence Malick):Dura 150 minutos y a los diez no la soportas mas. Actores famosos haciendo de pavotes, diciendo lo mismo que se ha visto en miles y mejores películas y sin ninguna idea sobre el cine.

2) Leatherface ( Alexandre Bustillo y Julien Maury): La saga de La matanza de texas fue siempre una decepción. Esta es una precuela, de la precuela y no ofrece nada nuevo, ademas el personaje principal ya había tenido un comienzo. Si, que tenga mucha sangre no la va a salvar de ser una mierda.

3) The void (Steven Kostasnki y Jeremy Gillespie): Lo malo de esta película es que prometía. Una mezcla del cine de John Carpenter, mezclado con el universo del escitor H.P Lovecraft. Y algo de eso hay, pero el problema es que se le termina rápido la polvora y antes de la mitad lo que ofrece no solo no es interesante sino que es irritante en sus soluciones que parecen mas un homenaje.

4) La bella y la bestia (Bill Condon):  Quédense con la versión animada. La idea de hacer versiones live action (gente mezclado con efectos digitales) es uno de los tantos clavos en el ataúd del cine. Acá es ver a Emma Watson prácticamente haciendo la paja con un personaje que en realidad no existe y que encima el efecto se nota falso, como la actuación de ella, el mundo donde vive, etc. Y es fea como esta filmada, por mas colorcitos que tenga.

5) La Liga de la justicia (Zack Snyder o Joss Whedon): Por un lado como pelicula para pasar el tiempo no funciona. El timing para el humor no funciona, toda la trama es simplona y uno se pregunta teniendo a estos personajes ( cuyos actores no tienen la mínima química entre ellos) ¿no podían hacer algo mejor?

Review: Guerra de papas 2

Guerra de papás 2

The Times They Are A-Changin” es el título de la canción de Bob Dylan y bien podría servir como tagline para la nueva película producida por Adam McCay, director de grandes comedias como las dos Anchorman protagonizadas por Will FerrellGuerra de papás 2 se presenta como una de esas comedias convencionales que se estrenan en épocas navideñas, pero en realidad es sólo una excusa para trabajar las relaciones de todos los personajes, en especial la de los dos protagonistas con sus padres. Uno de los grandes aciertos del director Sean Anders es dejar que Mel Gibson y John Lithgow jueguen con el material, que se rían de todo lo que ocurra sin que esto opaque al ya mencionado Will Ferrell y a Mark Wahlberg. De los cuatro el que más le saca jugo a las situaciones es Mel Gibson, ya que pone todo su carisma para hacer partícipe al público de lo que ocurre, aunque esto posiblemente tenga que ver con otro de los grandes aciertos de esta comedia.

Guerra de papas 2 (Daddy’s Home 2, 2017) es una declaración sobre cómo la Navidad ya no debe verse como una festividad religiosa sino como una época de unión, de dejar las diferencias de lado para compartir un buen tiempo. En una de las grandes escenas de esta secuela todos los personajes hacen una representación en un pesebre y en vez de mostrarse como una familia perfecta terminan saliendo todos los trapitos al sol. Esta tal vez sea la escena que mejor representa el mensaje de la película; y que tenga a Mel Gibson, un actor que está asociado con la derecha más extrema, lo vuelve aún más delirante. El director es consciente de eso y lo explota en varias otras secuencias que causan mucha gracia y hacen quererlo aún más al actor australiano.

También la película no se decanta por tener un conflicto principal, sino que hay varias subtramas, algunas que son resueltas de manera delirante. Lo que más predomina es la improvisación, el inventar escenas para que los actores saquen a relucir lo mejor de ellos, algo que ya aparecía en la secuela de Anchorman. Aunque no llega al nivel de locura, sí hay varios momentos que rompen con lo tradicional que se espera de una película para toda la familia.

Lo cierto es que lo mejor de esta secuela trata justamente de eso, de usar el humor para decir que las cosas cambiaron, para usar subgéneros que han dado obras conservadoras y darles la vuelta para amoldarlas a los nuevos tiempos.

Review: Victoria y Abdul

Hay dos cosas buenas que mantienen la atención en esta nueva película del director Stephen Frears (responsable de Alta fidelidad, Philomena, entre otras). Las dos son establecidas en el prólogo y continúan durante el resto de la historia.

En aquel comienzo se establece cómo va a ser la relación entre los dos personajes principales. No importa cuán bien se lleven los protagonistas, ni cuánto se respeten, o se quieran y se entiendan, la reina siempre va a ser más importante que un indio/musulmán, algo que se confirma en los títulos donde aparece el nombre en árabe del protagonista masculino y luego en ingles el de ella, razón por la que esta película funciona.

Judi Dench es una gran actriz con una larga y exitosa trayectoria con títulos como Chocolat (2000), Shakespeare in love (1999), y las últimas películas de la saga de James Bond. Ella logra transmitir todas las emociones de su personaje y es quien opaca a los demás actores que cumplen convincentemente su función dentro de esta historia. Eso mismo parece entender su director, que en más de una ocasión, confía lo suficiente en ella como para dejar que sostenga el plano por si sola.

Victoria y Abdul

Lo interesante del personaje de Ali Fazal como Abdul es que a simple vista es un personaje mucho más superficial que el de Judi Dench pero el guion, a cargo de Lee Hall, se encarga de darle una personalidad ambigua, ¿todo lo que hace es por cariño a ella o tiene una agenda secreta?

El resto de la película es una comedia simpática/boba con chistes que el director tiene que explicar y cuyos dardos van más hacia la cultura árabe/india que a la británica. Resulta llamativo que dentro de este contexto haya una escena en que uno de los personajes musulmanes tenga un diálogo en que profetice el odio de de este pais a Inglaterra.

Stephen Frears utiliza esta película simpática para hablar de muchas cosas que ocurren hoy en día en el mundo y en relación con estos dos países, porque entiende que el cine de entretenimiento es campo para insertar ideas sobre la sociedad y los problemas que acarrean y se callan.