REVIEW: FELIZ DÍA DE TU MUERTE


Por Santiago González

Theresa Gelbman (Jessica Rothe) se despierta con resaca en el cuarto de un alumno de la universidad a la que asiste. Este cuarto no es muy llamativo a excepción de un poster, el de la película They Live (1988) de John Carpenter. Esta no es una referencia más para sumar a la moda de los ’80, ya que justamente este clásico trataba sobre despertarse, aunque sus motivos fueran más políticos. En Feliz Día de tu Muerte (Happy Death Day) es usada de otra manera…

En su tercera película, el director Christopher Landon vuelve a inyectarle humor a subgéneros del terror; ya lo había hecho con los fantasmas en Actividad Paranomal: Los marcados y después con los zombies en Scout Guide to the Zombie Apocalipsis. Ahora es el turno del subgénero slasher (el de asesino enmascarado que mata adolescentes), y este es por ahora su mejor trabajo.

 

Son muchas las cosas que hacen funcionar a Feliz Día de tu Muerte. La primera y más evidente es que se apoya en Groundhoug day (conocida en Argentina como El día de la marmota) para contar su historia. Esto no es sólo un truco para volverla original, sino que también funciona con la ideología del cine slasher, ese que tuvo su auge a principios de los ‘80 con Viernes 13 y sus imitadoras, que fueron atacadas por distintos medios por ser conservadoras y reaccionarias. Acá ocurre algo similar y es por eso que choca el uso del poster de They Live, un film que era una crítica a aquella ideología. Para ir directo al grano, quien dentro de las convenciones del género vendría a ser la zorra acá es la protagonista, y tiene que ir viviendo el mismo día para mejorar como persona según las convenciones establecidas por la sociedad.

Pero por otro lado esto de tener a Goundhog day como influencia directa siempre funciona (véase Edge of Tomorrow). Hay algo de querer cambiar el destino, de la repetición, de cómo poder escapar de lo mismo que es atractivo y da siempre secuencias originales. En esta película se sabe el resultado, pero lo divertido es cómo da pie a escenas de suspenso dignas de los mejores exponentes del slasher, sobre todo a aquellos que salieron post-ScreamFeliz Día de tu Muerte es también una vuelta a lo mejor del cine de adolescentes de los ’90, cuando importaban los personajes y sus relaciones.

 

Jessica Rothe, esta chica a la que el espectador quizás recuerde como la amiga rubia de Emma Stone en La La Land (2016), es una gran actriz. Al principio es difícil empatizar porque encarna a la perfección a la zorra, incluso hasta le dicen “bitch” varias veces. Pero después el personaje empieza a cambiar y pasa de víctima a mujer de armas tomar, a mostrar un lado sensible y gracioso. Todas esas emociones logradas por ella hacen funcionar a la película. Pero por sobre todo la nueva obra de Cristopher Landon es divertida, en una época en que parece una herejía que una ficción dure menos de dos horas, el director entrega una que llega a los 90 minutos y que sólo necesita de ese tiempo para contar todo lo que tiene que contar. Sí, hay algunas arbitrariedades, pero en este caso no importa el fin sino el camino.

 

 

Por Germán Pérez

 

Simpática recreación en el género horror/comedia que refleja recuerdos de Groundhog Day (1993) y Edge of Tomorrow (2014)Feliz Día de tu Muerte (Happy Death Day) se disfruta y ofrece una interesante mirada sobre el bucle temporal en el mundo de “los jóvenes mimados”.

Dirigida por Christopher Landon (Paranormal Activity: The Marked Ones), la película presenta el mundo de Tree (Jessica Rothe), una joven egocéntrica y superficial, el clásico estereotipo de princesa de universidad cuyos días se resumen en fiestas, combinar ropa e ir de cama en cama… hasta el día de su cumpleaños. En lugar de tener su happy birthday, Tree es asesinada por una misteriosa figura con una máscara de bebé. El problema: no muere, sino que su día se reinicia, y para complicar aún más las cosas el misterioso psicópata vuelve una y otra y otra vez para acabar con su vida.

Happy Death Day es rápida y consigue risas de parte del público gracias a que ofrece lo que el espectador requiere. Esto es un arma de doble filo ya que el film inclina su peso en la cultura Mtv Millennial; tenemos referencias de Teen Mom, redes sociales y Starbucks, y esto claramente trae personajes absurdamente pomposos e insoportables -de todas formas, Tree logra hacerse querer al pasar los minutos-. El villano resulta convincente en su medio y logra destacarse en la lista de “recientes asesinos enmascarados”, pero hay que aclarar que el aura predecible rodea a este personaje en todo momento.

En cuanto a las muertes -un punto en contra de la película-, todas son light y no poseen un factor contundente que haga impresionar al espectador a la hora de disfrutar la matanza. Happy Death Day es una Scream disfrazada de Groundhog Day, no obstante, si queremos ver Scream, queremos ver sangre y en este film hay poco y nada de ella.

 

Una película ideal para el público teen gracias a extensas referencias a la Cultura Pop a lo largo y a lo ancho de la pantalla. Sin embargo, esas referencias sumadas a la constante rebeldía que poseen los personajes, hacen un combo que no permite digerir correctamente la experiencia en salas. Happy Death Day se queda en el buen entretenimiento y ya.

 

Review: Guerra de papas 2

Guerra de papás 2

The Times They Are A-Changin” es el título de la canción de Bob Dylan y bien podría servir como tagline para la nueva película producida por Adam McCay, director de grandes comedias como las dos Anchorman protagonizadas por Will FerrellGuerra de papás 2 se presenta como una de esas comedias convencionales que se estrenan en épocas navideñas, pero en realidad es sólo una excusa para trabajar las relaciones de todos los personajes, en especial la de los dos protagonistas con sus padres. Uno de los grandes aciertos del director Sean Anders es dejar que Mel Gibson y John Lithgow jueguen con el material, que se rían de todo lo que ocurra sin que esto opaque al ya mencionado Will Ferrell y a Mark Wahlberg. De los cuatro el que más le saca jugo a las situaciones es Mel Gibson, ya que pone todo su carisma para hacer partícipe al público de lo que ocurre, aunque esto posiblemente tenga que ver con otro de los grandes aciertos de esta comedia.

Guerra de papas 2 (Daddy’s Home 2, 2017) es una declaración sobre cómo la Navidad ya no debe verse como una festividad religiosa sino como una época de unión, de dejar las diferencias de lado para compartir un buen tiempo. En una de las grandes escenas de esta secuela todos los personajes hacen una representación en un pesebre y en vez de mostrarse como una familia perfecta terminan saliendo todos los trapitos al sol. Esta tal vez sea la escena que mejor representa el mensaje de la película; y que tenga a Mel Gibson, un actor que está asociado con la derecha más extrema, lo vuelve aún más delirante. El director es consciente de eso y lo explota en varias otras secuencias que causan mucha gracia y hacen quererlo aún más al actor australiano.

También la película no se decanta por tener un conflicto principal, sino que hay varias subtramas, algunas que son resueltas de manera delirante. Lo que más predomina es la improvisación, el inventar escenas para que los actores saquen a relucir lo mejor de ellos, algo que ya aparecía en la secuela de Anchorman. Aunque no llega al nivel de locura, sí hay varios momentos que rompen con lo tradicional que se espera de una película para toda la familia.

Lo cierto es que lo mejor de esta secuela trata justamente de eso, de usar el humor para decir que las cosas cambiaron, para usar subgéneros que han dado obras conservadoras y darles la vuelta para amoldarlas a los nuevos tiempos.

REVIEW: La batalla de los sexos

La batalla de los sexos

Billie Jean King es la número uno del tenis femenino; pero constantemente ve como la división de mujeres, es puesta por debajo de la masculina, llegando el caso que hasta es tratada como algo demasiado inferior y poco serio. Harta de esto, ella y otras tenistas deciden armar su propio torneo hasta obtener el respeto que se merecen. Mientras, el veterano y retirado tenista Bobby Riggs, ve en este movimiento, la posibilidad no solo de hacer algún dinero, sino de volver a payasear frente a las cámaras ridiculizando a las mujeres.

Si hablamos de películas que salen en el momento justo, La batalla de los sexos es sin duda el mayor exponente de esta afirmación. Vamos a ver que para bien como para mal, toca dos temas que por suerte están dejando de ser tabú para muchos, y que merecían que el séptimo arte también exponga el asunto sobre la mesa.

Más que uno de los primeros partidos de tenis entre una mujer y un hombre, veremos la vida de Billie Jean King, quien no solo luchó para que se tome a las tenistas en serio y que tengan los mismos salarios de los hombres; sino que en su vida personal también tuvo encuentros con otras mujeres, teniendo que ocultar esto en una sociedad que no estaba preparada para ver a gente del mismo sexo saliendo entre sí.

La batalla de los sexos

Y quizás, ahí es donde está el mayor error de La batalla de los sexos, y es en querer abarcar tanto. Ojo, no está mal que se quiera mostrar los hechos reales; pero la película al no decidirse si priorizar la lucha por la igualdad en el tenis, o por la sexualidad de su protagonista; se termina perdiendo y volviéndose bastante densa de ver en varios tramos; donde uno como espectador no podrá evitar mirar el reloj.

Por suerte para la película, y en especial, de los espectadores; los productores contaron con las actuaciones de Emma Stone y Steve Carell, quienes juntos se cargan el film a sus espaldas, mostrando química en sus escenas juntos, pero también el suficiente talento y carisma para poder llevar adelante gran parte de la cinta estando separados tanto en historia como en pantalla.

Es una lástima que recién al final de La batalla de los sexos, los veamos juntos; cuando llega la hora del famoso partido. Partido que está muy bien filmado, y donde se nota el buen uso de los dobles y que los actores recibieron entrenamiento en este deporte. Y si no saben cómo terminó esa exhibición (como quien les escribe), seguramente van a estar durante toda la secuencia al borde de la butaca.

La batalla de los sexos

La batalla de los sexos es una película muy necesaria en estos tiempos y salió en el momento justo. Pero mas allá del mensaje que deja, como film en si tenemos que ser sinceros y decirles que es bastante irregular y lagunea entre dos temas que nunca terminan de cuajar entre sí. No por nada salió en esta época y no en fecha de premiaciones; toda una declaración por parte de la industria. Industria que también debería sincerarse y hacer que esta película no solo quede en un film para quedar bien con la sociedad, eso también tenemos que decirlo.

REVIEW: Vice Principal

Vice Principal

HBO es conocida actualmente por ser una de las señales que tiene, quizás, varias de las mejores series del momento. Pero estos programas acaparan todas las luces, dejando sin foco de atención, algunos shows que valen MUCHO la pena seguir. Uno de ellos es el caso de Vice Principal; y hoy vamos a hablar un poco de ella.

Creada por Jody Hill y Danny McBride; y protagonizada por éste último y Walton Goggins, Vice Principal nos muestra la pelea que hay entre dos vice directores de un instituto de primaria de Estados Unidos. Al ver que dicho puesto cae en manos de una persona que estaba fuera de dicha ecuación, ambos rivales deciden unir fuerzas para hacerle vida imposible a la nueva directora, para, por fin, poder disputarse el trabajo entre ellos.

Vice Principal trata sobre adultos. Contrariamente a lo que muchos pueden suponer viendo una serie que se sitúa en un instituto, acá el protagonismo lo lleva gente grande. Eso sí, que sean mayores de edad, no significa que no los veamos hacer algunas cosas que ni el adolescente más inconsciente haría.  Esto se da porque si se sabe el estilo de humor que maneja Danny McBride, es obvio que se lo iba a imprimir a una creación suya.

Vice Principal

Pero, sin dudas, lo que más destaca de Vice Principal es la brutal química que tiene con Walton Goggins. Los personajes de ambos tienen personalidades muy distintas, pero juntos funcionan a la perfección; siendo el primero de ellos alguien osco que quiere ser amable pero con la mínima provocación se volatiliza, y el segundo aparentando ser buena persona cuando a la legua se nota que es alguien manipulador que sólo vela por sus propios intereses.

Pero, si toda esta bizarreada funcione, es porque detrás de todo, vemos también la vida personal de estos dos vice directores impresentables. Y la contraposición con lo que aparentan ser, es asombrosa y quizás en estas dos caras de la misma moneda, es donde radica la genialidad de Vice Principal.

Ambos tienen unas vidas pésimas; con Gamby (McBride) estando separado y sintiéndose muy inferior al actual marido de su ex esposa, y una hija que lo ve como un fracasado y con la cual no puede conectar. Mientras que Russell (Goggins) ostenta una vida perfecta, que construyó a bases de mentiras mientras que sus familiares directos lo ven como un pusilánime.

Vice Principal

Vice Principal no solo es comedia; también nos muestra la triste vida de dos personas que intentan superarse y que idealizaron un puesto de trabajo, como la fuente de la felicidad; cuando quizás la misma esté mucho más al alcance de la mano. Nada que no se parezca a la vida real…

Con solo dos temporadas, Vice Principal es una de las mejores comedias que pudimos ver los últimos años; pero por desgracia no tuvo el reconocimiento que se merecía. Por eso desde locoxelcine se las recomendamos al 100%.

REVIEW: The Punisher

The Punisher

Frank Castle ya mató a todos los que pensaban que estaban detrás del asesinato a su familia; y ahora intenta llevar una vida en paz, siendo un solitario que no busca tener contacto con nadie. Pero nuevos datos salen a la luz, así como la presencia de algunos conocidos que necesitan de su ayuda; o que permanezca “muerto”. Castle tiene que volver a investigar que pasó en realidad, pero ahora no estará solo.

Luego del mega éxito que fue la segunda temporada de Daredevil, y con la enorme aceptación que tuvo el Punisher interpretado por Jon Bernthal, Netflix no tardó demasiado en anunciar que se nos vendría una serie en solitario de Frank Castle. El hype era enorme, y muchos (donde este redactor se incluye), esperaban esta adaptación por sobre algunas películas de superhéroes que tuvimos este año. Y así como la expectativa era demasiada, las posibilidades de salir decepcionado también lo eran; aunque este no fue el caso (al menos para quien les escribe).

The Punisher

Muchos esperaban una serie de acción con tiroteos constantes y un tendal de muertos capítulo a capítulo, pero, si algo nos enseñó Netflix, es que prefiere que sus series en sociedad con Marvel se desarrollen de a poco, para que cuando empiece la cosa golda, tenga un sentido de ser y no solo sea fanservice. Pero también demostró que a veces no sabe resumir y que estira estas series más de lo necesario; incluyendo algunos capítulos que alargan sin necesidad la trama y que se hace evidente que esto fue hecho a propósito.

Esto último, se hace muy evidente con cierto personaje y una subtrama que no aporta absolutamente nada al desarrollo de la historia principal; ocupando casi dos episodios enteros y robándole bastante protagonismo a Frank Castle y los villanos de la serie. Mal ahí Netflix.

Y hablando de los villanos, es sabido por todos que Punisher tiene pocos villanos recurrentes, ya que mata a todos los criminales con los que se enfrentan. De todas formas a medida que la historia avanza, vamos a reconocer a alguien muy conocido, y también hay referencias a otro malo que seguramente veremos en futuras temporadas.

The Punisher

Pero estoy seguro que todos quieren saber si hay buenas escenas de tiroteos, ya que al fin y al cabo, esa es una de las gracia de este personaje. Y si, las hay, pocas, pero con una calidad que muchas películas de acción con mayor presupuesto, no pueden ofrecer. Con una dirección sobria que siempre deja en claro quién está disparando a quien; se agradece bastante que en este apartado Netflix se mantuviera en el mismo tono que las anteriores series de superhéroes.

Con algunos detalles mínimos como la innecesaria duración de 13 capítulos, o algún personaje que no aporta nada (no, no piensen en Karen), The Punisher vuelve a subir el nivel súper heroico de las series de Netflix, algo que se había perdido tras la segunda temporada de Daredevil y Jessica Jones. Ahora queda esperar que Iron Fist y Luke Cage se rediman.

REVIEW: LA VILLANA

Como un híbrido entre Hardcore Henry y Oldboy, “La Villana” se hace paso en su comienzo violento reaccionando como premonición de lo que se va a presentar. Entre la majestuosa combinación de coreografía de pelea y manejo de cámara el film de Byung-gil Jung (Confession of Murder, Action boys)  impulsa sobre sus primeros minutos una historia de violencia con respuestas inciertas.

Los juegos de puños se van amontonando y la historia rápidamente da un giro argumental tomando como referencia la obra de Luc Besson “La Femme Nikita” – esto se presenta manteniendo la identidad de la protagonista principal en misterio -. El entrenamiento, los consejos de belleza, la protagonista perdida por su estilo de vida narcisista, las cámaras que sirven de testigo de los acontecimientos temporales… Si, todas similitudes alarmantes del trabajo de Besson,  The Villainess es una femme nikita de Corea del Sur

Ahora bien, el film deja confusos a los espectadores por los numerosos flashbacks y las similitudes antropomórficas de los personajes (si de algo sirve,  la concentración en los peinados es esencial para saber quién es quién). Los minutos pasan y las constantes referencias de otros films se van sumando, y The Villainess empieza a explorar los límites del plagio introduciendo escenas cool para evitar recaer en él. El problema es que The Villainess toma lo mejor de grandes films para homenajearlos pero no termina de convencer en su propia originalidad narrativa. Vemos un film con estilo pero carente de sentido.

Otro problema que se puede apreciar en The Villainess es que nos presenta un mundo de sleeping agents – espías a la espera de una misión – demasiado tarde, la acción ocurre desde el minuto cero y cuando nos adentramos a la subtrama del espionaje,  el interés sufre un quiebre y termina dividiéndose en dos: a) La acción desenfrenada  b) El espionaje cerebral. Desafortunadamente The Villainess nunca consigue posicionarse cómodamente en ningúno de estos apartados y su identidad no consigue ser clara.

The Villainess tampoco logra generar un claro interés por los personajes. Byung-gil Jung – no sólo es el director de la película, también es el guionista –  no encuentra un punto de conexión en ningún personaje de la película, simplemente están ahí, actúan, accionan pero no logran cautivar en lo más mínimo, ni siquiera la joven actriz protagonista, Ok-bin Kim, es interesante de ver.

The Villainess es un híbrido de géneros, abarca mucho pero trasmite poco. Si se busca acción se encuentra, pero no mucho más que eso.

REVIEW: SOY TU KARMA

Soy tu Karma es una de esas películas que hace que el espectador sospeche de la calidad artística que posee. Opera prima del director WHO ( sí, es uno de esos extraños apodos que se apoderan del nombre al mejor estilo Meatloaf ) el film es un viaje absurdo de la proyección de una vida.

Protagonizada por Willy Toledo, Florencia Peña, Ana María Orozco, Boy Olmi y Liz Solari, Soy tu Karma  ahonda sobre la reencarnación. Confusa de principio a fin, la película cuenta como Darío (Willy Toledo) en la mañana del anuncio de su compromiso, empieza a recibir visitas de personajes extraños que tratan de ayudarlo para corregir los “errores” en su vida. Estos personajes son excéntricos, están sumergidos en estereotipos y WHO (guionista junto a Gustavo Cornillón) recurren al cliché absoluto; tenemos a la monja sexy (Liz Solari), el pirómano idiota (Ariel Nuñez), una accidentada vecina chismosa (Luisa Kuliok), el clásico suegro obsesionado con una colección de pavadas (Boy Olmi)… todo está absolutamente sacado del manual, pero ese manual es una verdadera pifiada. Los personajes que se van presentando a pesar de ser absolutamente diferentes tienen un mismo punto en común: son aburridos.

WHO se tomó la completa libertad de juntar actores de renombre para interpretar a individuos que son obsoletos en todo lo que hacen, por ejemplo el caso de Liz Solari: la hermosa actriz hace un papel que requiere trasmitir sensualidad en todo momento pero su actuación resulta demasiado forzada en el ojo de la cámara y hablamos de Liz Solari… en contraparte Ana María Orozco, se muestra todo el tiempo preocupada y de alguna forma, sin esfuerzo, la actriz colombiana es muchísimo más sensual que la modelo mencionada anteriormente. Y esto no es un caso aislado, sino que se da con cada personaje en pantalla. Soy tu Karma combina una horrenda selección de elenco – Willy Toledo es un pésimo protagonista –  con un guión lleno de incoherencias y situaciones que están de más, las cuales no aportan un significado relevante en la trama – el quiebre de la cuarta pared es extremadamente irritante -.

Para colmo Soy tu Karma parece un primer corte de película. Efectos especiales innecesarios, música fuera de sincronización que saca al espectador del momento, la horrible creación de comedia (muchas situaciones que debieran ser sorpresa, se ven anticipadas al espectador) son la punta del iceberg de este desastroso film. La impresión que da el proyecto de WHO es de un producto resuelto de manera rápida y descuidada, es una pena.

 

REVIEW: Desaparecido

Desaparecido

Desaparecido es Halle Berry o Halle Berry es Desaparecido. En su vuelta al thriller, la perfomance de la veterana actriz es lo más destacable.

Berry encarna a una madre que trabaja en un restaurant. Tras la finalización de su turno decide llevar a su pequeño al parque de diversiones. En el parque, es donde recibe una llamada del abogado de su ex esposo reclamando la tenencia de su hijo. Que quede claro Desaparecido es Halle Berry contra el mundo.En ese instante de descuido su hijo es secuestrado por una pareja de pueblerinos. El clásico redneck del cine norteamericano.

Desaparecido

En adelante se efectúa la persecución de la madre en una minivan persiguiendo el Ford Mustang de los villanos. El papel de madre imparable que no se detendrá ante nada le sienta muy bien a la actriz. La actuación a puro nervio de Berry está en la línea de The call (2013) y Perfect Stranger (2007).

Es un film genérico, la historia y el guión no demuestran una gran complejidad. Sus 85 minutos se hacen llevaderos para un espectador entregado y sin pretensiones.

REVIEW: Asphalte

Asphalte

Asphalte es un curioso film francés. Su juego de roles entre el drama, el surrealismo, la comedia y la melancolía lo hacen una propuesta interesante.Está basada en los cuentos del mismo director Samuel Benchetrit “Las crónicas del asfalto”. Intrepretada por Isabelle Huppert, Michael Pitt y Valeria Bruni Tedeschi, entre los nombres más rutilantes.

La historia transcurre en un edificio donde la incomunicación entre sus vecinos es moneda corriente. Los personajes son pintorescos: un señor que no quiere pagar por un nuevo ascensor porque vive en el piso 1, a causa de una mala pasada termina en silla de ruedas, tendrá que usarlo a escondidas de los demás vecinos y se siente atraído por una enfermera que fuma sola por las noches. Una actriz en el ocaso de su carrera que entabla relación con un chico que anda en bicicleta. Y un astronauta de la NASA que cae del cielo en una cápsula sobre la azotea del edificio, es refugiado por una amable señora argelina. Son 3 historias corales.

Asphalt

Asphalte tiene personalidad, con bríos de misterio y situaciones varias hace cómplice al espectador. Las situaciones son estratégicamente menores y desde su austeridad va construyendo empatía con sus personajes. Inverosimilitud disfrazada de menor importancia. Asphalte es cine bienintencionado que habla de la soledad y la alienación y que no pretende mucho. Sus relatos pequeños e inconexos no apuntan a quedar en la historia. Y sin embargo, una vez finalizada la película deja mucho más de lo que se podría vislumbrar de un film en apariencia menor, triste y de personajes que viven en un sucio edificio sin mucho lustre.

REVIEW: Personas que no son yo

A un año de su estreno en el Festival de Cine de Locarno, Suiza, la ópera prima israelí de la directora y actriz Hadas Ben Aroya sigue en cartelera. El largometraje ganador del Astor de Oro a Mejor Película en la 31ª edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata es una historia lineal, sin mayores pretensiones que acercar al espectador vida de una joven de 25 años, Joy, oriunda de Israel que sufre un desamor. La trama es espejo de la psiquis de una generación narcisista donde prima la soltería, el sexo, las drogas y el rock & roll en detrimento al compromiso sentimental y la plena entrega hacia el amor. Joy transita un intento de superación personal para dejar atrás el pasado y superar la separación de su ex con quien convivía y pone en tela de juicio la moral. Se enfatiza el lapso de soltería y frenesí hasta el hartazgo y, como consecuencia –cual garrapata-, intenta una y otra vez ligarse a su ex porque entiende que no puede estar sola. De este modo, a buena hora, se propone en 80 minutos una reflexión y enseñanza de vida al público frente a los mitos del amor y fetiches sexuales.

El guión es arbitrario y monótono. Posiciona a la mujer en un rol que es la antítesis de la imagen moderna e independiente por la que lucha América Latina. Sin embargo, el mensaje es potente: la liga a un pasado nefasto e involución personal que denota la subjetividad alarmante de Hadas Ben Aroya frente a su actual contexto. Resulta interesante que la directora, ganadora de Mejor Cortometraje en el Shanghai Film Festival con su primer trabajo, Sex Doll (2013), incursione en el rol protagónico y sea vocera de sus emociones.

Personas que no son yo

Los diálogos entre los personajes ponderan para enfatizar que el hombre no está a la altura intelectual ni sexual de la mujer. En efecto, su compañero de elenco Yonatan Bar-Or a quien intenta seducir a toda costa mientras descubre la frivolidad del hombre ante el amor deja al desnudo tabúes pocos convincentes para la época vigente. La fantasía de encontrar el equilibrio adolescente rememora la comedia romántica de Gary Winik: Si tuviera 30 (13 going on 30, 2004) protagonizada por Jennifer Garner, Mark Ruffalo y Judy Greer, que a su vez se inspiró en Big (Quisiera ser grande, 1998) de Penny Marshall protagonizada por Tom Hanks. No obstante, encuentra vuelo propio cuando Joy elige un mal camino y queda envuelta en un universo utópico del cual intenta salir con éxito… ¿Logrará superar esta sensación?

Personas que no soy yo (People That Are Not Me, 2016) propone una revisión ética como motor del accionar humano. Es espejo de una sociedad plagada de complejidades y situaciones no resueltas donde la puesta en escena eficiente es el contrapunto de las situaciones tragicómicas adolescentes y gags que forman el arco actoral. Aquí, al igual que la vida misma, la banda sonora a cargo de Yuval Shenhar y la excelente fotografía de Meidan Arama dan ritmo al metraje y elenco que intenta incesantemente nadar en un mar de inseguridades y salir a flote.