Blood Drive

Después de unas semanas volvemos a hablarles sobre una serie, que por desgracia pasó con más pena que gloria por la tv norteamericana, ya que fue cancelada oficialmente tras la finalización de la primera temporada. Pero como sabemos que a muchos de ustedes les gustan las cosas raras y el cine B, no podíamos dejar de hablar y recomendar a Blood Drive.

En un futuro distópico donde las clases sociales bajas son oprimidas casi a su exterminio, una empresa multinacional maneja casi toda la industria planetaria. Una de sus ramificaciones promociona Blood Drive, una carrera sangrienta a lo largo del país con la promesa de que la pareja de conductores ganadoras recibirá una riqueza tal, que nunca deberá volver a trabajar. Pero vale recordar que las reglas de la carrera permiten el asesinato, así como que también los autos usan sangre como combustible.

No, no estamos bajo el efecto de ninguna sustancia rara cuando escribimos la sinopsis. De hecho si había alguien con cosas extrañas en su sistema, fue el creador de esta serie, James Roland; quien da vida a este producto que pareciera ser uno de los productos que nacieron a partir de Grindhouse, aquel proyecto compartido por Quentin Tarantino y Robert Rodriguez.

Blood Drive

Así es, Blood Drive tiene esa estética, con una premisa que agrega cosas de Death Race (el film original, no el remake protagonizado por Jason Statham), y muchísimas referencias al cine de terror clase B de los ochenta, que irán apareciendo a lo largo de los 13 episodios. Homenajes al slasher, los zombies, incluso al western tienen vida en este programa, que como verán es uno de esos hermosos pastiches que tanto gustan al fandom.

Acompañando esta locura tenemos a los dos protagonistas, Arthur y Grace, interpretados por los ridículamente lindos y sexys Alan Ritchson y Christina Ochoa. La pareja principal se complementa de forma perfecta, y no sería raro verlos a estos actores en proyectos similares. En especial a Ochoa, que debería aprovechar este movimiento de mujeres bad ass que se viene impulsando en la industria desde hace unos años.

Como supondrán, el bajo presupuesto se hace evidente en Blood Drive, ya que es una serie sin ningún nombre pesado detrás o delante de cámaras. Pero ésto se compensa con imaginación y un estilo visual que recuerda a las películas de antaño; dándole un toque aun más nostálgico que se suma a lo antes citado.

Blood Drive

Por desgracia la serie fue cancelada tras la finalización de la primera temporada (que terminaba dando pie a una segunda parte). Pero nosotros se la recomendamos igual, ya que es súper entretenida y bizarra.

En esta ocasión no vamos a poner puntaje, ya que estamos hablando de un producto que se ve mal a propósito, y los puntajes serian injustos. Pero el solo hecho de que la estemos comentando, es suficiente para que deduzcan que tanto nos gustó.