REVIEW: A Ghost Story

Una pareja pasa su vida rutinaria en una pequeña casa. Pese a tener sus problemas, son felices. Pero un repentino accidente con el auto, mata al hombre, dejándola a ella en la soledad del hogar. Pero el volverá como un fantasma, que no puede dejar su casa, mientras espera que ella lo acompañe. Así es como veremos a este espectro pasar años y décadas de espera, mientras la humanidad sigue su curso.

Estamos ante un nuevo proyecto de esos medio raros, a cargo del realizador David Lowery, quien si vemos su filmografía, fue director de muchísimos cortos. Y quizás ahí está la clave para comprender qué nos quiso contar con A Ghost Story.

Primero que nada les avisamos que no es un film para cualquiera, y que pese a que nos gustó, lo recomendamos bajo el propio riesgo del espectador, porque estamos seguros de que a varios de quienes vean esta cinta por alguna recomendación, terminaran insultándolo y recordando a toda su familia femenina. Así que queridos lectores, haya paz.

A Ghost Story

Lo primero que llama la atención de A Ghost Story, es la casi ausencia total de diálogos. Si en total hay diez líneas de conversación en el film, estamos exagerando; ya que es una cinta que juega con las emociones pero desde lo visual y con la música. ste es un gran acierto por parte de David Lowery, ya que si hubiera empezado a cargar el film con parlamentos innecesarios, hubieran terminado molestando al espectador, porque en esta ocasión, no aportan nada.

Hablamos de la música, y éste es un apartado fundamental para que sintamos el mensaje que transmite A Ghost Story. Las melodías compuestas por Daniel Hart acompañan a la perfección el sentimiento de soledad que vemos padecer al fantasma. Ante sus ojos vemos el pasar de los años y como aun espera a ese ser querido para reunirse en el mas allá, pero como no tenemos diálogos y estamos ante un espectro que apenas logra interactuar con los seres humanos; la música se vuelve casi un personaje principal para que el espectador pueda engancharse con la película.

Como habrán notado, mucho hablamos y no mencionamos ni a Rooney Mara ni a Casey Affleck, y es que de verdad no tienen demasiado para mostrar. Mara no pasa demasiado tiempo en pantalla como para dar una actuación a la que puntuar, pero lo poco que aparece lo hace bien. Más curioso aun es el caso del menor de los Affleck, ya el fantasma del tipo sábana andante que veremos en toda la película es el propio Casey Affleck, quien aceptó pasearse por ahí sin que se le vea la cara.

A Ghost Story

Con todo ésto sobre la mesa, y viendo los antecedentes del director, está claro que A Ghost Story parece adaptarse mucho mejor a un corto o mediometraje, y no al formato largometraje, ya que por varios tramos hay momentos muertos donde literalmente no pasa nada, y si bien a veces esto ayuda a construir la soledad del fantasma, el abuso del recurso se hace evidente, notándose que se busco estirar el metraje para llegar a la categoría de película.

Como dijimos inicialmente, A Ghost Story es una interesante cinta que recomendamos, pero sabemos que muchos nos van a odiar después de verla; así que avisamos y véanla bajo el criterio de cada lector.