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Review: Minari

Si ya teníamos suficientes dramas familiares en la televisión, Minari es un ejemplo dentro del mundo cinematográfico.

Una familia coreano-estadounidense de apellido Yi (conformada por Steven Yeun, Han Ye-ri, Alan Kim y Noel Kate) se muda a una pequeña granja de Arkansas en busca de su propio sueño americano. Sin embargo, su rutina se modifica con la llegada de su abuela (Youn Yuh-jung).

El film de Lee Isaac Chung es considerado cuasi autobiográfico y transcurre en plena década de los 80, lapso de tiempo que se ha vuelto a poner de moda, en auge, cuando de producciones audiovisuales hablamos. La historia busca plasmar vivencias, dejando varias lecciones de vida a cada uno de los integrantes. Por ende, su ritmo requiere tiempo para poder comprender su carácter, su forma de pensar, ante la toma de determinadas decisiones. Un trabajo de montaje a cargo de Harry Yoon.

Yendo a lo técnico, la composición de Emile Mosseri transmite varias sensaciones que van desde la tranquilidad (mediante el synth-pop a través del teclado) hacia la incertidumbre y angustia (como lo demuestra el piano, el violín y la guitarra), manteniendo un rango orquestal que se repite en diferentes intervalos con otros instrumentos.

Esta atmósfera es compatible con la fotografía de Lachlan Milne, colores cálidos donde los neutros no se convierten en una especie de inundación de tono sepia y merecen el valor que les corresponde. Predomina una gama de verdes, azules y rojos (algunos más saturados que otros) cuya elección no es azarosa.

Y en cuanto a actuación la que personalmente me ha llegado más, se puede decir que por cercanía, fue la de la abuela. Su rol en la trama es clave no solo por su relación con su nieto, sino hacia su hija y el resto de los integrantes (obteniendo así un premio Oscar por su interpretación).

En fin, esta cinta de 115 minutos, producida y distribuida por A24, es el reflejo de la convivencia a pesar de las diferencias por ser extranjeros. Relaciones que deben afrontar ante las adversidades socio-económicas, una realidad que se asemeja a la actualidad, demostrando de esta forma que no importa los años que pasen, siempre y cuando podamos hacer algo por nuestro futuro si valoramos el presente.

8/10

 

 

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