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Literatura

Literatura: Tiburón

Si hay una película de terror que marcó a varias generaciones, y que provocó pánico a un animal de forma casi desmedida, es el film Tiburón. Lo que pocos saben, es que está basado en una novela escrita por Peter Benchley, así que, sin más preámbulos, comencemos.

La historia se centra en un pequeño pueblo costero a vísperas de la temporada vacacional. Lo que parecía un incidente aislado con una vacacionista y un tiburón, termina convirtiéndose en una amenaza verdadera cuando el escualo, un gran tiburón blanco, lleva en su menú a varias personas. Mientras el sheriff local intenta cerrar las playas, todos se preguntan qué harán con el enorme pez.

A grandes rasgos la trama puede parecer bastante similar a su adaptación cinematográfica, pero desde ya le decimos que en muchos momentos se alejan, saliendo bastante mejor parada la historia de la cinta dirigida por Steven Spielberg, que la novela escrita por Peter Bechley.

¿Por qué decimos esto? El libro se dedica bastante a contarnos como funciona el pueblo de Amty, lugar donde sucede la trama. En este punto se nos plantea el porqué de cerrar las playas. Y es que el Sherif Brody, como los grandes comerciantes del lugar, tienen puntos de vistas encontrados con el tema de declarar el peligro del tiburón y cerrar las playas; con el primero priorizando la seguridad de los lugareños, y el segundo grupo haciendo foco en la economía del poblado en época de turistas.

En ese punto podemos decir que el libro gana bastante, al menos para quienes gustan de las historias centradas en pequeños lugares un poco apartados de las grandes urbes, donde se desata un incidente inusual que pone al lugar patas para arriba. Pero como dijimos, en cierto punto la película gana, y ahora vamos a explicar en cual.

Y es que, en un momento, Tiburón se olvida justamente del animal al que tienen que matar los humanos, y nos cuenta una sub trama donde la esposa del Sheriff le es infiel con un oceanógrafo; algo que, a la larga, no repercute para nada en la trama. Es decir, por setenta hojas nos desviamos del arco principal para que nos cuenten algo que no nos interesa y que no afecta a la misión de los protagonistas, siendo que el libro (al menos en la edición que tiene quien les escribe), no pasa de las cuatrocientas hojas…

En conclusión, Tiburón es bastante entretenida y fácil de leer. Pero sus obvias lagunas en la trama, hace que una historia simple se largue sin necesidad; mientras le tomamos odio a personajes que, a la larga, poco influyen en la verdadera historia.

 

7/10

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